13 noviembre 2010

Cursilada llena de tópicos y citas habituales

Josi, no sé ni por dónde empezar, estoy aturullado y confundido, pero tenía que escribirte, no podía permitir las cosas quedasen de ese modo entre nosotros.

Recuerdo cuando éramos libres e independientes; no había ningún compromiso, solo amistad y pasarlo bien. Yo perdí el control, y me doy cuenta, pero soy incapaz de dar marcha atrás. Ha dejado de ser divertido, perdí el rumbo a lo largo del camino.

Regresé a Vigo lleno de esperanzas, de vida, y todo parece convertirse en ceniza a mi paso, deseo marcharme… todo se me desmorona, nada me importa lo mas mínimo; nada vale la pena. (Vale, era choromica de peque, y fui creciendo, ya sabes… Otro motivo para llorar; el día que no tengo motivos para llorar es que tengo dos, me calma, me deja los nervios aliviados, me quedo como un reloj, je)

Es que hay una cita que dice que la dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar. No cumplo ningún requisito.

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