21 diciembre 2011

Camps involucrado en el caso Urdangarín.

Urdangarin aprovechó su buen feeling con el Gobierno valenciano en tiempos de Camps para acercarse a las grandes empresas de la zona.

Iñaki Urdangarin y su socio, Diego Torres, ofrecieron, en posición de privilegio, sus servicios a importantes firmas. No lo tuvieron especialmente difícil, pues fue el propio Gobierno autonómico el que, según han confirmado a EL MUNDO varias de las empresas captadas, medió para poner en contacto al duque de Palma con lo más granado del poder económico. Según publicó este periódico, además de los contratos públicos acordados entre Francisco Camps y Urdangarin -los tres años del Valencia Summit y la candidatura de Valencia para unos supuestos Juegos Europeos en 2010-, el Instituto Nóos firmó todo tipo de contratos con empresas privadas de la Comunidad Valenciana.

Y para ello contó con la inestimable colaboración de altos cargos del Gobierno del ex presidente Camps. Las empresas con las que ha contactado este diario prefieren guardar discreción sobre la persona que les llamó. Pero confirman, sin ningún género de dudas, que era alguien poderoso del Ejecutivo valenciano.

Eran, por tanto, miembros de la Generalitat quienes ayudaban al duque de Palma y a su socio a entablar las negociaciones con algunas de las empresas más importantes de la Comunidad. Por aquel entonces, Urdangarin era muy bien recibido en la sede del Gobierno y sus buenas relaciones con el presidente, Francisco Camps, y su vicepresidente, Víctor Campos, eran vox pópuli. Las fotos con el marido de la Infanta Cristina, su asistencia a diversos actos vip y su promesa de convertir Valencia en una capital olímpica (aunque fuera con un sucedáneo de Juegos) encandilaron a los gobernantes valencianos.

El propio Gobierno autonómico predicó con el ejemplo y firmó tres ediciones de unas jornadas llamadas Valencia Summit -a razón de 900.000 euros cada una de ellas, IVA y gastos de alojamiento aparte- y un proyecto de Juegos Europeos. Éste finalmente quedó en nada, pero costó a las arcas valencianas 382.000 euros.

Hace unos días, el ahora vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, explicaba cómo sucedieron los hechos: «Fue idea de Camps, la aprobó el Gobierno regional y el pago lo firmó y lo ejecutó Víctor Campos [Consejería de Presidencia]».

Pero no fueron los únicos que enriquecieron el patrimonio del duque de Palma. Persuadidas, cuando no presionadas, por el Consell, varias empresas valencianas acabaron por caer en la trampa y contratar los servicios de asesoramiento y marketing de Urdangarin. Aunque también hubo algunas que se resistieron, al no ver las ventajas de contratar tan elevadas minutas.

Según consta en el sumario, sí lo hicieron hasta cinco empresas ligadas al ex presidente del Valencia Club de Fútbol Francisco Roig o la consultora Lobby de Comunicación de Miguel Zorío. Otro de los hermanos Roig, el presidente del Villarreal, Fernando Roig, también tuvo contactos con el Instituto Nóos y pagó 690.000 euros por un informe de 11 páginas fusilado de internet para el club.

Pero no fueron los únicos. Tal y como señaló este periódico el pasado día 4, el grupo Ros Casares contrató los servicios de Nóos para promocionar la construcción de la Ciudad Ros Casares, un contrato por el que se llegaron a abonar unos 400.000 euros. También Aguas de Valencia sucumbió ante los deseos de Urdangarin. La mercantil contrató con una firma de Diego Torres y pagó cerca de 450.000 euros.

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