22 diciembre 2012

García de Loza para el Barcelona

La designación del colegiado gallego Raúl García de Loza para el partido entre el Real Madrid y el Barcelona del próximo jueves ha confirmado las últimas tendencias de José Plaza dirigidas a no importunar en exceso al presidente del club azulgrana José Luis Núñez. En efecto, con este nombramiento se ha intentado contentar al equipo catalán, muy molesto tras la actuación del canario Brito Arceo en el encuentro con el Sevilla, de infausto recuerdo para los aficionados del equipo que preside Núñez. El partido ha perdido buena parte de su morbo como consecuencia de la desventaja de siete puntos con la que va a comparecer el Barcelona en el estadio Santiago Bernabéu. Sin embargo, el día de la designación de García de Loza, el choque entre los dos grandes del fútbol español todavía se contemplaba como decisivo.

Para estos partidos especiales, José Plaza siempre solía pedir la opinión de los dos equipos contendientes. Ha sido habitual la presentación de temas para que los clubes expresaran su opinión sobre el trencilla que creían más conveniente. Sin embargo, en esta ocasión no se ha procedido por este sistema y sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, la comisión de designación que preside José Plaza y en la que figuran también los ex colegiados Martínez Banegas y Sánchez Arminio ha prescindido de consultas previas y se ha decidido por el colegiado más anticasero de la primera división del fútbol español. Curiosamente un cualificado miembro del Comité Nacional de Arbitros comentó a un redactor hace escasas fechas que no apostaba por la presencia de García de Loza en ese partido. Sin embargo, y de forma sorprendente, Plaza y los suyos se decantaron por el polémico gallego.

Mientras en el Barcelona, la noticia de la designación fue acogida con alegría en unos momentos en los que todavía quedaban algunas esperanzas de obtener el título liguero, en el seno del Real Madrid no pudo ocultarse un sentimiento de sorpresa y de malestar. En el club madridista están de uñas por cuanto, entre otras cosas, se enteraron del nombramiento a través de los medios de comunicación. No llegó hasta su sede social una sola notificación oficial. Esta forma de actuar de José Plaza se produce en unos momentos en los que intenta demostrar que ese madridismo del que se le ha acusado desde tiempo inmemorial no es cierto.

De hecho, sus palabras contra Brito Arceo cuando indicó que había cambiado el resultado del partido Barcelona-Sevilla con sus errores de bulto fue su primera confesión con la que intentaba granjearse las simpatías del Barcelona. La presencia de García de Loza en el estadio Santiago Bernabéu sólo puede ser considerada como un nuevo intento para lavar la imagen de Plaza ante la entidad blaugrana. El gallego está considerado unanimemente como un árbitro «halcón», es decir, proclive a favorecer a los equipos que juegan fuera de su casa. De hecho siempre suele arbitrar a los clubes grandes en los desplazamientos y en raras ocasiones les pita en sus propios estadios. Su balance en las dos últimas temporadas no puede ser más esclarecedor. Concretamente en la campaña 88-89 pitó once partidos de Liga. En esos encuentros sólo se produjeron dos victorias de los equipos que jugaban en casa, la del Murcia sobre el Español por un gol a cero y la obtenida por la Real Sociedad sobre el Sevilla, por idéntico tanteo.

Hubo dos victorias de los equipos visitantes y nada menos que siete empates. En Chamartín arbitró el partido que el Real empató a tres goles con el Athlétic de Bilbao. Al Barcelona fuera de casa le pitó con motivo de su desplazamiento al estadio de El Molinón, donde venció por dos goles a cero. Este año ha arbitrado seis partidos con un balance de dos victorias caseras, dos empates y dos triunfos a domicilio, es decir, se mantiene la tónica de que los equipos visitantes arranquen positivos cuando García de Loza está sobre el terreno de juego. Por supuesto, al Barcelona le ha arbitrado dos partidos fuera de casa y ninguno en el Camp Nou. Estuvo en el Carlos Tartiere, donde los azulgrana cayeron por dos goles a cero y en San Mamés, donde venció el equipo de Cruyff por dos a uno.

Todavía no sabe lo que es arbitrar al Real Madrid en esta campaña. En el Bernabéu aún se recuerda cómo García de Loza tuvo una nefasta actuación en un partido ante el Barcelona, que acabó con triunfo azulgrana por dos goles a cero. El gallego no quiso ver un penalti en el área azulgrana. Tuvo que pasar bastante tiempo para que García de Loza volviera a arbitrar un encuentro en el recinto madridista. Ahora, su presencia en el choque del jueves vuelve a recordar viejos fantasmas del pasado.

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