12 enero 2013

Tom Hanks detrás de las cámaras

Cada vez es mayor la nómina de actores que, una vez consolidada su carrera como intérpretes, han decidido ponerse al otro lado de las cámaras y debutar como directores. Paul Newman, Robert Redford, Clint Eastwood o Warren Beatty forman parte de ella desde hace ya algunos años. Mel Gibson, Al Pacino y Robert de Niro se han incorporado recientemente. Y Tom Hanks, avalado por sus dos Oscar consecutivos, ha sido el último en unirse al club.

Con la salvedad de que, mientras la inmensa mayoría de sus colegas eligió para su ópera prima historias intimistas y fuertemente dramáticas, el protagonista de Forrest Gump ha optado -no podía ser de otra manera en alguien que, como él, ha forjado la práctica totalidad de su filmografía en ese género- por una comedia amable y ligera, The Wonders, exenta de todo tipo de pretensión que no sea la de entretener al público. La película cuenta la meteórica ascensión y aún más meteórica desaparición de un grupo de pop, los Oneders, que obtiene la victoria en un concurso de música local gracias a un pegadizo tema titulado That thing you do!.

Un avispado promotor ve en ellos un filón en ciernes y la canción empieza a sonar en las emisoras de radio. Es entonces cuando entra en escena Mr. White, alto ejecutivo del sello Play-Tone Records, quien les transforma el nombre en The Wonders, les incluye en la gira estival de las estrellas de la compañía y les hace aparecer en los programas televisivos de máxima audiencia. El disco empieza a subir como la espuma en las listas de éxitos, pero los jóvenes miembros del grupo no están preparados para todo lo que se les viene encima...

Los cuatro músicos representan cuatro estereotipos bien definidos de la juventud de la época: el cantante es un egocéntrico soñador, convencido de poseer tanto talento que no necesita de nada ni de nadie. El batería tiene los pies bien puestos en el suelo y es consciente de que la oportunidad hay que tomarla de la mano en cuanto se presenta. El guitarrista es un descerebrado al que sólo le interesan las mujeres, y el bajista un genuino all-american cuya única aspiración en la vida es servir al Tío Sam desde el glorioso cuerpo de los Marines. The Wonders se desarrolla en 1964, año en el que los Beatles visitaron Estados Unidos y Lyndon Johnson sustituyó en la Casa Blanca al asesinado John Kennedy. Poco tiempo después, Estados Unidos se embarcaría en el mayor desastre de su historia, la guerra del Vietnam. Fue el año que, en palabras de Hanks, «marcó el final de nuestra inocencia, nuestra falta de sofisticación. La historia no podía haberse desarrollado en ningún otro momento».

El reparto del filme está encabezado por los desconocidos Tom Everett Scott y Jonhathan Schaech, Steve Zahn y Ethan Embry, que dan vida a los componentes de The Wonders, y que fueron seleccionados tras arduas sesiones de casting que, en ocasiones, llegaban a durar más de seis horas. Les acompañan la nueva y maravillosa estrella del cine americano, la seductoramente bizca Liv Tyler, y el propio Hanks, que interpreta a un mánager con pocos escrúpulos, pero que no llega a ser despreciable en ningún momento. Y es que el actor no olvida que, como estrella que es, se debe a su público.

La banda sonora, completamente original, es uno de los puntos fuertes del filme. Parte de ella ha sido compuesta por el propio Hanks que, en una ocasión, fue visitado por las musas y, no teniendo nada a mano donde poder grabar la canción que acababa de ocurrírsele, llamó a Mike Piccirillo, músico que colaboraba con él, y se la cantó de principio a fin en el contestador automático.

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