03 enero 2014

Joaquin Phoenix prototipo de una antiestrella

En un mundo de estrellas prefabricadas, Joaquin Phoenix (Puerto Rico, 1974) brilla por su autenticidad. Joaquin es tal cual, o sea, un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma: al mismo tiempo transparente en su rareza como oscuro en su interior. Phoenix es el actor puro, el int√©rprete capaz de penetrar tan hondamente en su personaje que despu√©s de ver una de sus pel√≠culas estamos convencidos de que lo conocemos. 

Sucede con The Master, que se acaba de estrenar en Espa√Īa y por la que es favorito para el Oscar tras haberlo tanteado por su malvado romano de Gladiator (2000) y su resucitaci√≥n de Johnny Cash de En la cuerda floja (2005); y sucedi√≥, sobre todo, con I'm Still Here, un falso documental en el que supuestamente se interpreta a s√≠ mismo y donde se le ve√≠a perpetuamente borracho y drogado, alternar con prostitutas, hacer el rid√≠culo m√°s espantoso en la televisi√≥n nacional o comenzar una absurda carrera como rapero. 

Phoenix hac√≠a tan bien de Joaquin que los bulos sobre la verdad del documental duran hasta hoy mismo y le valieron llamativos titulares sobre su locura cuando se supon√≠a que era verdad: "Me hace gracia que cuando se habla de esto no se tenga en cuenta que el director de la pel√≠cula era Casey Affleck y √©l era qui√©n mandaba. 

Me sucedi√≥ con ese personaje como con los dem√°s, utilizas una parte de ti y de tus vivencias, pero es un trabajo", zanja el actor. "De todos modos, ¿qui√©n sabe lo que significa estar loco? Todos tenemos problemas", asegura a Magazine.

El asunto del documental queda resuelto, pero no el de su propia rareza. Su biograf√≠a siempre quedar√° marcada de forma tr√°gica por la muerte de su hermano River, mito adolescente que falleci√≥ por sobredosis a los 23 a√Īos en la c√ļspide de su carrera una noche de juerga en la que estaba acompa√Īado por el propio Joaquin. Sus padres eran misioneros hippies y los hermanos Phoenix fueron criados en un perpetuo viaje por Sudam√©rica con largas estancias en Los √Āngeles. Les pusieron nombres relativos a la naturaleza como River, Summer, Rain o Liberty. 

Joaquin, celoso, se hizo llamar durante algunos a√Īos "leaf" (hoja): "Las personas a las que m√°s admiro son mis padres, porque tuvieron un impacto profundo en m√≠. Tuvimos una vida n√≥mada y comenc√© a trabajar muy pronto, pero nunca tuve la experiencia de no tener ra√≠ces porque nuestra familia siempre estuvo muy unida". Hijo de padre espa√Īol-irland√©s y madre jud√≠a, Joaquin naci√≥ en Puerto Rico y chapurrea alguna palabra en castellano, pero siempre acaba pasando r√°pidamente al ingl√©s: "No tengo ninguna relaci√≥n con Puerto Rico, pero paso mucho tiempo en Sudam√©rica. El espa√Īol me gusta mucho, pero me cuesta hablarlo".

A los cuatro a√Īos, Joaquin ya aparec√≠a en programas de televisi√≥n con su hermano, a los ocho, debutaba en el cine (Space Camp), a los 10, ten√≠a un papel protagonista (Russkies) y a los 12 se hac√≠a definitivamente famoso con ¡Dulce hogar... a veces! (1989), una comedia familiar con Steve Martin que fue un √©xito de taquilla en todo el mundo. "Actuar nunca ha sido una obligaci√≥n para m√≠, todo lo contrario", asegura. 

Despu√©s de ese √©xito el actor se retir√≥ a viajar por Sudam√©rica junto a su padre durante dos a√Īos. La fat√≠dica noche de 1993 en la que muri√≥ River supuso su reaparici√≥n p√ļblica desde aquel √©xito infantil. 

Aun tuvieron que pasar dos a√Īos m√°s para que el actor regresara por la puerta grande en Todo por un sue√Īo (1995) junto a Nicole Kidman. Desde entonces, se han sucedido triunfos como, adem√°s de los mencionados, El secreto de los Abbott (1997), su doblete con M. Night Shyamalan, Se√Īales (2002) y El bosque (2004) o Two Lovers (2008), su √ļltima pel√≠cula normal antes del documental y de The Master.

"Con el tiempo te haces viejo, pero siempre he trabajado de la misma manera. Hago dos o tres pel√≠culas seguidas y despu√©s me retiro un tiempo. No creo que sea bueno que te vean demasiado porque es normal que la gente se canse", asegura el actor. Durante esos retiros, Phoenix se dedica a viajar por Sudam√©rica con alguna de sus despampanantes novias: despu√©s de pasar cuatro a√Īos con Liv Tyler, encaden√≥ cuatro modelos seguidas (Jessica Joffe, Lise Ebeltoff, Topaz Page Green y Teuta Memedi) a sumar a actrices como Lindsay Lohan o Eva Mendes. Actualmente sale con la cantante francesa Aria Crescendo.

A veces prefiere quedarse en casa de manitas: "En mi tiempo libre, me dedico a pintar las paredes. Hoy, por ejemplo, he hecho la colada. Tambi√©n quedo mucho con amigos. No veo muchas pel√≠culas, no voy a mentir. Tampoco leo novelas. La √ļltima que le√≠ fue Superman. Bueno, vale, no es una novela. Fue cuando el boom de los c√≥mics", confiesa mientras r√≠e. Ahora bien, que no lea novelas o no vea pel√≠culas o incluso que no ruede, no significa que no trabaje: "Es dif√≠cil de decir porque puede sonar rid√≠culo, pero act√ļo cada d√≠a. Todo tiene que ver con la b√ļsqueda de un sentido, como cuando escribes las palabras en un texto en el orden correcto y tienes la impresi√≥n de que est√°s descubriendo algo. Lo que buscas es un sentimiento, una verdad". Tambi√©n hace sus pinitos como m√ļsico, pero parece que no es lo suyo. "Me da mucha rabia porque no tengo talento", confiesa. Y eso que gan√≥ un Grammy por su imitaci√≥n de Cash en la banda sonora de En la cuerda floja.

¿Es Joaquin Phoenix la antiestrella perfecta? "Nunca he sido ese tipo de actor que vende entradas de cine. Agradezco que haya gente a la que le guste mi trabajo, pero no creo que tenga fans. Algunos actores s√≠ quieren jugar ese papel de celebrities, y yo no lo juzgo. Por otra parte, no creo que los actores estemos viviendo nuestro mejor momento. 

Creo que el tiempo de las grandes estrellas ha pasado. Hace 10 a√Īos nos pagaban mucho mejor. Actualmente vivimos la √©poca de los famosos de los realities, personajes que no hacen nada, y que son las estrellas de hoy, lo cual es bastante penoso", analiza.

Por lo que cuenta, la crisis tambi√©n ha llegado a los astros de Hollywood: "Seis meses antes de que apareciera Paul (director de The Master) no ten√≠a tantos proyectos interesantes sobre la mesa. Aunque sigue habiendo proyectos y directores con los que espero seguir trabajando, ahora todo es mucho m√°s dif√≠cil". 

En cualquier caso, tiene dos películas pendientes de estreno: Lowlife, un drama ambientado en el mundo del burlesque dirigida por James Gray, y Her, de Spike Jonze, sobre un escritor que se enamora de sus sistema operativo. Y, aunque se ha dicho que participaría doblando a su hermano River en las escenas en que se perdió el audio de Dark Blood, la película que dejó incompleta al morir, Joaquin lo califica de "rumor".

Hablando de The Master, una pel√≠cula que narra los primeros pasos de una religi√≥n parecida a la cienciolog√≠a, se percibe en √©l cierta inquietud espiritual (sus padres pertenecen al culto de los Ni√Īos de Dios, una secta hippie que busca la revoluci√≥n espiritual): "Todo el mundo siente una conexi√≥n con algo mucho m√°s poderoso. 

La pel√≠cula habla sobre la posibilidad de que el verdadero amor se haya producido en otro tiempo, en una √©poca pasada. No tengo s√≥lidas creencias en la reencarnaci√≥n, pero es algo que me interesa". Su personaje, un seguidor de la secta fundada por un inmenso Philp Seymour Hoffmann, es un treinta√Īero violento y sensible, un chico con problemas mentales en la estela de esos personajes turbulentos e intensos que lo han hecho popular.

La interpretaci√≥n, en su caso, parece ser la forma que ha encontrado de alcanzar esa especie de misticismo art√≠stico que persigue. "Interpretar es como cuando caminas por la calle y ves a un desconocido y te inventas una historia sobre su vida, lo que haces es proyectar tus fantas√≠as. 

Aprendes más sobre ti mismo a partir de la experiencia de convertirte en otras personas", afirma. Es pausada y medida la forma de conducir su carrera, difícil en unos tiempos como los actuales en los que se privilegia la prisa y la inmediatez: "Concibo el trabajo como una forma de afrontar grandes riesgos y es lo que me hace sentir vivo". Por cierto, nunca vuelve a ver sus propias películas, vive obsesionado con la idea de no anclarse.

Phoenix es un activista social hiperactivo: es vegano y se ha destacado como defensor de los animales al ejercer de portavoz de la poderosa PETA; ha protagonizado campa√Īas de Amnist√≠a Internacional para alertar sobre la situaci√≥n en Darfur y es miembro ejecutivo de una fundaci√≥n que alimenta a ni√Īos de Sud√°frica. "Siento que no tengo la suficiente autoridad para opinar sobre temas pol√≠ticos, soy malo a la hora de hablar de datos y estad√≠sticas. Muchos actores deciden hablar sobre estos asuntos y me parece muy bien, porque es el derecho que tenemos todos los ciudadanos. 

Pero s√≠, es bueno implicarse en causas sociales por las que uno siente que vale la pena luchar. Me implico en dramas como el de la esclavitud de los ni√Īos o el asesinato de los animales porque me horroriza y no puedo estar callado", se sincera. Con todo lo raro que se le supone, Joaqu√≠n Phoenix resulta ser, al final, un buen chico, incluso un cl√°sico.

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