20 mayo 2014

Una señora enjoyada sale a cenar con su marido

Ha salido a cenar con su marido del bracete y se ha puesto sus mejores galas: el collar de perlas de la abuela, otra perla bien gorda colgando de la oreja derecha en plan Shakespeare, el foulard rosa que le ha traído Papá Noel estas Navidades haciendo juego con el color de sus gafas, un broche brillante en la solapa del traje morado... Va hecha un pincel y sin embargo su gesto revela una ira contenida, una contrariedad irritante, en definitiva, un disgustazo que una señorona como él no puede tolerar.

¿CUÁL?

A SABER. Como buena diva (y no lo decimos sólo por su aspecto), Elton John (66 años) es dado a los mosqueos repentinos. Teniendo en cuenta que la fotografía se tomó cuando el cantante salía de un lujoso restaurante de Mayfair acompañado por su marido, David Furnish (51), su cara de pocos amigos podía tener unos cuantos motivos: 1.- El champán de la cena no estaba lo suficientemente frío. 2.- Una intoxicación con las ostras (era la especialidad del local). 3.- La babysitter de sus niños les llamó para decir que el mayor, Zachary, acaba de romper su colección de huevos de Fabergé interrumpiendo la velada romántica. 4.- Furnish le ha enseñado una foto en el smartphone en la que Elton constata con horror que a Lady Gaga le sientan mejor las lentejuelas... Usted, querido lector, fabule sin miedo que igual acierta.

¿POR QUÉ?

LA REALIDAD SUPERA FICCIÓN. O eso dicen. Lo cierto es que el cantante tiene motivos para dejar a un lado su poker face y sonreír. No nos referimos sólo a su fortuna, que ronda los 325 millones (¡la cantidad de perlas que puede comprar!), sino a su vida personal. Desde que es padre de Zachary y Elijah, Elton es un hombre realizado. "Pienso en ellos todo el rato. Cambian tus prioridades. Es maravilloso", dijo hace unos días en el show de Ellen DeGeneres. Así pues, ¡piense en ellos y abandone esa cara de acelga, señora!

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