25 marzo 2015

Marlon Brando y su incapacidad de amar

Marlon Brando siempre se ha jactado de vivir a su aire, al margen de todo tipo de normas y reglas sociales, y de saltarse a la torera todas las convenciones habidas y por haber. 

Acostumbrado a mostrar los rasgos m√°s orgullosos y soberbios de su altanero perfil, Brando se complac√≠a en mostrarse como un desafiante rebelde salvaje, un vicioso de maneras brutales, un loco y brillante mis√°ntropo que disfrutaba epatando con confesiones tan provocativas como la vertida en los o√≠dos de Truman Capote: «Mi problema fundamental es mi incapacidad total para amar a alguien». Desde muy joven, Marlon Brando se escud√≥ tras su violenta coraza y rostro impenetrable para no dejar entrever su sufrimiento por una madre alcoh√≥lica a la que, desde ni√Īo, ten√≠a que rescatar de infectos tugurios y arrastrar a casa en estado de semi-inconsciencia. 

El drama familiar, agravado por la indiferencia del padre, contribuy√≥ a convertir al joven Brando en un mis√≥gino visceral que maltrat√≥ de palabra y obra a diversas mujeres a las que estuvo vinculado. La peor parte se la llev√≥ su primera mujer, la actriz Anna Kashfi, la madre de su hijo Christian, un ni√Īo precozmente traumado por la encarnizada guerra que sus padres libraron por su custodia, batallas llenas de crisis de violencia e intentos de suicidio por parte de ella. Como suele ser frecuente en Hollywood, Kashfi se veng√≥ escribiendo un libelo, «Brando for breakfast», repleto de insultos y en el que le acus√≥ de homosexualidad al revelar la relaci√≥n que el actor hab√≠a mantenido con el realizador Christian Marquand. Con su segunda mujer, la mexicana Movita Casta√Īeda, mantuvo tambi√©n una dura pugna por un hijo. La paz dom√©stica pareci√≥ llegar finalmente de la mano de la tahitiana Tarita, la mujer con la que vive desde hace treinta a√Īos, lo que no ha sido obst√°culo para seguir teniendo relaciones e hijos con otras mujeres, como la tambi√©n mexicana Cristina Ruiz que le obsequi√≥ el pasado verano con su d√©cimo v√°stago. Otras v√≠ctimas mortales de Marlon Brando fueron las actrices Wally Cox y Pina Pellicer. Ambas hab√≠an trabajado y mantenido relaciones con √©l y las dos se suicidaron al ser abandonadas. 

El abogado del actor, Norman Garey, tambi√©n puso fin a su vida por razones nunca aclaradas, y la estilista Anna Ford, que cre√≥ numerosos dise√Īos para sus pel√≠culas, muri√≥ asesinada. La √ļnica que se libr√≥ de milagro es Rita Moreno, la actriz portorrique√Īa de «West side story», que fue salvada en el √ļltimo momento cuando intentaba poner fin a su vida al verse despreciada por el actor. Ahora, la desgracia vuelve a golpear al otrora violento y retador «outsider», que ya no es sino un anciano que contempla desde la impotencia c√≥mo la silla el√©ctrica y los barbit√ļricos amenazan con arrebatarle a Christian y Tarita «Cheyenne», sus dos hijos m√°s queridos.

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