15 enero 2013

Lo que puede decir una madre

Carmen Martínez, tía y tutora de Montse Siena, la niña con anticuerpos del SIDA que el viernes acudió escoltada por la Policía al colegio, asegura que una de las madres le dijo: «Si la niña está enferma ponle una sobredosis y que se muera».«No sé -dice Carmen- si será poca cultura o qué. Pero están encerrados en sí mismos. Un conductor de una ambulancia que estaba el viernes en la entrada del colegio decía que, después de trasladar a una persona con SIDA tienen que quemarlo todo. Es una barbaridad». Mientras tanto, Montserrat Sierra, vive su niñez con normalidad. Desea que ya sea lunes. «Otra vez a clase. A ver si no hace mucho frío y vienen los otros niños».

Montse, con sus cuatro años, fue por primera vez al colegio «Pintor Denis del Brano» el pasado viernes. El rechazo de la mayoría de los padres de alumnos del centro le es ajeno. Carmen Martínez, ha pretendido que Montse no conozca la situación real. «He intentado que piense que la ausencia de los otros niños es por otros motivos. El viernes dijo que hacía mucho frío y que por eso no venían sus compañeros».

Montse no sabía que los sábados y domingos no hay clase. «Después del "otro y el otro", estaré otra vez con "la seño"». Carmen Martínez coincide. «El lunes Montse va a volver a clase. Porque he luchado por ello. Para que tenga una educación y un futuro». En la pequeña sala del domicilio, Montse no para de hablar, moverse y sonreír. Puede que intente recuperar los tres años de sufrimiento, vividos entre rejas. «Es un bicho, es que no para».

Sus primos no son tan charlatanes. Son seis, menores de edad todos. No tienen miedo a que Montse les «contagie». Carmen Martínez llevó a su casa a Montse hace un año y tres días. Recibió informaciones de que Angeles Martínez, su hermana y madre de Montse, traficaba con la niña. La inyectaba droga con la jeringuilla que usaba. «No sé por qué la traje. Para mí, lo más delicado son los niños». Reconoce que, tras enterarse de la enfermedad, tuvo cierto temor. «La ingresé en un hospital y me informé mucho sobre el tema del SIDA porque yo tengo otros seis hijos. No hay riesgo». Fue una situación difícil. La pequeña estaba muy nerviosa. No dormía, tenía frecuentes pesadillas. «Teníamos prohibido pronunicar el nombre de su madre, porque se ponía muy nerviosa.

Me decía que no le hablara de la mujer mala como le llamaba ella. Con el tiempo le quité de la cabeza esa idea. Le decía que no era mala, sino que estaba malita». Ahora, cuando se pronuncia el nombre de Angela, Montse oye pero no dice nada. «Está muy bien. No hay más que verla». Montse está contando el cuento de «Caperucita Roja y el lobo». Luego mosteará los dibujos que realizó en su primer día de colegio. Más tarde jugará con la cámara de nuestro fotógrafo.

En su familia, los momentos no son los mejores. Desde que la jueza Soledad Jurado ordenó que la niña volviera a clase, han soportado presiones. La hija menor de Carmen Martínez sufre un trauma psicológico, tras recibir una amenaza por teléfono. En el colegio le decían que tenía SIDA. A los mayores, les llaman drogadictos. La hija de 15 años ya ha abandonado el colegio. A su juicio, la responsable de esta situación es la presidente de la Asociación de Padres de Alumnos (APA), Remedios Cortés. «Coacciona a los padres. El viernes, obligaba a salir a los niños del colegio a empujones». Aunque la presencia policial resulta tensa para Montse, su tía la prefiere. Por seguridad. «Yo espero que los padres vayan entrando en razón, y que a esta niña no se le roben más derechos de los que ya se le han quitado».

1 comentario:

  1. No sé lo que ha pasado con esta "niña" porque de esto hace ya muchos años....Pero leer esta noticia me produce una rabia enorme....
    Que la gente sea capaz de tener tantos prejucios....porque a pesar de los años , no me creo que esto haya cambiado.

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