Fabricando ingenieros

«¡Ha sido bangalorizado!» El presidente de EEUU, Barack Obama, cita esta frase cada vez que oye que un estadounidense ha perdido su empleo, lo que significa que su trabajo ha sido trasladado a una empresa con sede en Bangalore. India ha superado a muchos países desarrollados y en vías de desarrollo en el número de licenciados en carreras de ingeniería y ciencia. Cerca de 700.000 estudiantes de carreras técnicas se licencian cada año, mucho más que en China, Japón, Europa y EEUU. 

Con independencia del sector, las empresas de todo el mundo buscan científicos e ingenieros indios. La ciencia y la tecnología han tenido una gran importancia en la India desde principios del siglo XIX, cuando fue impuesta por los británicos. En el Primer Plan Quinquenal (1951-1956), nuestro país hizo mucho hincapié en crear una gran base de mano de obra con inclinaciones científicas. Por ello, asignaturas como la Aritmética, el Derecho, la Metafísica o la Medicina se incorporaron a los planes de estudios. 

El lenguaje de la educación en India es también un factor clave. El inglés ha seguido siendo el idioma principal del sistema educativo desde la época colonial. Además, India alberga algunas de las más prestigiosas instituciones internacionales establecidas después de la independencia, como el Instituto Indio de Tecnología (IIT), el Instituto Indio de Ciencia (IIS) o el Instituto Birla de Ciencia y Tecnología (BITS). 

En la época de globalización y privatización en la que estamos inmersos, India también está haciendo progresos significativos en la introducción de reformas en su sistema educativo. Se están promoviendo los métodos más innovadores de aprendizaje, logrando un conocimiento práctico, y se está fomentando la creatividad en todas las etapas.

Cirujanos estéticos sin título

Un clásico de la jurisprudencia médico-administrativa: el doctor que operaba como cirujano estético... Sin tener la titulación necesaria para ello. El Tribunal Supremo acaba de ratificar la suspensión sobre el médico Alberto Jarque, que trabajaba en las clínicas Universal y Nuevo Parque, después de varias inspecciones en los centros realizadas en agosto de 2006. 

Las clínicas, ambas privadas, pertenecen al denominado Grupo Cisne empresarial. Según la inspección, Jarque había realizado al menos 37 intervenciones quirúrgicas como cirujano plástico sin haber cursado en realidad los estudios necesarios para ello. 

La Comunidad suspendió entonces al doctor, pero una cascada de recursos y contrarrecursos ha aplazado sus efectos prácticos hasta ahora, cuando el Alto Tribunal ha zanjado la cuestión: Jarque estaba bien suspendido. 

Todo arranca en agosto de 2006, cuando el órgano Inspector de Centros y Servicios Sanitarios de la Comunidad de Madrid emitió una resolución requiriendo a la empresa para que subsanara diversas irregularidades detectadas en las clínicas Universal y Nuevo Parque. 

Ya entonces se comunicaba a Jarque «que cese y se abstenga en lo sucesivo de realizar cualquier tipo de actividad quirúrgica en ambas clínicas, al estar obligados por norma todos los médicos que realicen las intervenciones que el dr. Jarque ha realizado como único cirujano en 37 ocasiones y como cirujano principal en tres (...) de disponer del título oficial en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, título del que carece». 

Se produjeron a continuación varios recursos del facultativo, que aseguró que no se le había dado siquiera audiencia en el proceso, y aportando dos sentencias del Tribunal Supremo en las que, según sus abogados, no cabía condenar al doctor de medicina general que realizara actos de cirugía estética.

La SOPA ya no preocupa tanto

Los congresistas, pegados a Twitter, han reaccionado ante la presión on line. Unas horas después de la primera huelga en internet y de unas pocas protestas en vivo, el líder de la mayoría demócrata en el Senado anunció la suspensión de la votación de PIPA -las siglas con las que se conoce la versión de la ley en esta cámara- prevista para el martes. «A la luz de los últimos acontecimientos, he decidido posponer la votación», dijo Harry Reid a sus más de 45.000 seguidores en Twitter.

Aun así, el senador de Nevada asegura que «las preocupaciones legítimas» sobre la legislación pueden resolverse sin olvidar que «las falsificaciones y la piratería cuestan miles de trabajos al año». «Los estadounidenses esperan con razón ser retribuidos por su trabajo. Soy optimista en que podremos lograr un compromiso en las próximas semanas», dijo Reid, que ha reculado por la presión internauta y el riesgo de perder millones en contribuciones políticas de Google, el principal donante del partido demócrata.

En las 24 horas del 18 al 19 de enero, las de la huelga en internet, se produjo uno de los cambios más rápidos y sustanciales vistos en el Senado y la Cámara de Representantes sobre una legislación. El miércoles todavía defendían la ley 80 congresistas frente a 31 que iban a votar en contra de alguna de las dos versiones (llamadas SOPA o PIPA, según la cámara). El jueves, declaraban su oposición 101 congresistas y su apoyo, 65, según ProPublica, una ONG dedicada a la transparencia política.

El cambio se nota en los dos partidos. El patrocinador de la ley en la Cámara de Representantes, el republicano de Texas Lamar Smith, ha confirmado que retira oficialmente la legislación «hasta que haya un acuerdo más amplio para una solución». «Tenemos que reconsiderar cómo se puede enfocar mejor el problema de los ladrones extranjeros que roban y venden inventos y productos de Estados Unidos», dijo el viernes.

Las versiones revisadas de la ley se centrarán en la lucha contra webs españolas, suecas y asiáticas. Tienen más posibilidades de prosperar si no afectan a Google o a Wikipedia y sólo piden la colaboración, no forzada, de servidores, anunciantes e intermediarios financieros en Estados Unidos para poder parar a los sitios extranjeros.

El FBI ha podido bloquear Megaupload, con sede en Hong Kong, y arrestar a sus creadores en Nueva Zelanda porque la web tiene servidores en Estados Unidos, lo que facilita una orden judicial de un tribunal nacional. Pero ahora tendría más dificultades para actuar contra webs con servidores exclusivamente en España o en Suecia.

Los legisladores también intentarán subrayar la lucha contra las falsificaciones de bolsos o medicamentos, objetivos menos controvertidos para su público en un año electoral.

Los cuatro candidatos republicanos que compiten para enfrentarse a Barack Obama han declarado su oposición a la legislación. Sólo Rick Santorum, el que tiene menos posibilidades de ser el elegido, defiende algún tipo de norma nueva para evitar las descargas ilegales organizadas desde fuera de Estados Unidos. Los demás, Mitt Romney, Newt Gingrich y Ron Paul, aseguran que basta con las leyes existentes.

La Casa Blanca también ha advertido que no dará su apoyo a ninguna ley que limite la libertad de expresión en internet. Es una declaración lo suficientemente genérica como para no saber qué hará el presidente al final con una legislación que, en cualquier caso, se ha quedado huérfana en pocas horas.

El argumento del empleo es el único que puede hacer más popular la batalla antipiratería en un año en que el paro está a niveles desconocidos en décadas. Por ello, el tejano Smith intenta hacer resucitar la legislación que propuso insistiendo en ese argumento: «El robo de la propiedad intelectual estadounidense cuesta a la economía nacional más de 100.000 millones de dólares (unos 77.000 euros) al año y provoca la pérdida de miles de trabajos. El Congreso no puede quedarse parado y no hacer nada mientras los innovadores y creadores de empleos son atacados».

Conquistando a los que te quieren votar

El director de Deportes de la Candidatura, Raúl Chapado, que acompañó al número dos municipal, resumía perfectamente lo que es esta competición internacional. «Es un proceso que se gana conquistando a los que no te quieren votar». A medida que pasan rondas, los que en un momento te daban la espalda luego, por eliminación, te apoyan. 

En el Ayuntamiento se viven con cautela las notas del CIO. «Sólo con ser reconocido ya es un respaldo a la solvencia de nuestra candidatura. Lo hacemos con humildad pero plenamente conscientes de nuestras posibilidades», indicó. 

El CIO evaluaba 14 conceptos. Madrid ha sacado mejor puntuación que sus rivales en epígrafes de Juegos y sedes de competición, experiencia deportiva, medioambiente y meteorología y energía. Tokio la ha superado en Villa Olímpica, Centro Internacional de Prensa, alojamiento y seguridad y protección. 

Ambas ciudades empatan en transporte, servicios médicos y aspectos legales. Por contra, Estambul supera a sus rivales sólo en apoyo público y gubernamental. El punto débil de la candidatura madrileña son las finanzas y el marketing donde se ha obtenido la segunda peor nota de las cinco aspirantes. En este apartado, la ciudad que logra mejor registro es Doha, que no ha pasado el corte. 

Curiosamente, la urbe qatarí obtiene una mejor nota media que Estambul, pero el CIO ha decidido cortar su camino por el concepto de ciudad, la distribución de las instalaciones y el calendario. Habían propuesto que los Juegos se organizasen en octubre. La celebración de competiciones deportivas nacionales hacía imposible su propuesta. 

«No nos llamemos a engaño: ni tener la máxima nota es una garantía de nada ni tener la peor tampoco», explicaba Villanueva teniendo a Río de Janeiro en la mente, que fue la peor en la apuesta de 2016 y luego se alzó con los Juegos. Para el vicealcalde, «ahora comienza la verdadera competición; es extraordinariamente complicado», dijo. 

La siguiente fecha en el calendario es el 7 de enero: la presentación del dossier. El 7 de septiembre de 2013 terminará este recorrido cuando el presidente del CIO anuncie en Buenos Aires la ciudad elegida. 

Ni el vicealcalde ni Chapado se mojaron en la valoración a sus rivales. Respecto a la inversión que queda por hacerse, el 22% del total, están ejecutadas el 78% de las infraestructuras, sólo se sabrá la estimación del coste cuando se tenga acabado el dossier. Hasta ahora, se invirtieron 600.000 euros el pasado año, siete millones este y está previsto que el que viene el Consistorio aporte a la candidatura 3.887.000 euros. El presupuesto plurianual de la candidatura es de 38,6 millones de los que 18,5 los aportan los privados, los patrocinadores. La propuesta técnica se está perfilando para poder albergar más disciplinas en una misma infraestructura. El CIO comunicó ayer a las candidatas para ahorrar costes reduce a cuatro las presentaciones internacionales. 

La ciudad de la Luz

Director, realizador, guionista, director de festival y cinéfilo desde la cuna (l'Alfàs del Pi, 1959), Juan Luis Iborra compara los estrenos cinematográficos con el Gordo de Navidad. Tiene claro que la Ciudad de la Luz es para los profesionales y defiende la rentabilidad de los rodajes. Sin pirateos, por favor.

Pregunta.- ¿Hacer cine en España es llorar, que diría Larra?

Respuesta.- Llorar es no poder hacer nada. Hacer cine en este país es lo más parecido a que te toque la lotería. Difícil, complicado y cada vez más desesperante. Supongo que Larra también debió de sentir entonces sensaciones semejantes. Pero bueno, parece el sino de los creadores españoles, ¿no?

P.- ¿Qué filma Juan Luis Iborra ahora?

R.- Nada para cine, escribo un proyecto en el que estoy muy ilusionado: 100 euros la hora, pero desgraciadamente es muy probable que el guión sólo sirva para rellenar la librería de mi casa.

P.- Hollywood se fue montando solo, aquí hemos montado con dinero público una Ciudad de la Luz que es una ruina considerable. ¿Por qué?

R.- Creo que llegamos tarde, que ese gran sueño del maestro Berlanga hubiera conseguido un gran éxito hace treinta años, incluso él quiso hacerlo en Sagunto, quiero recordar. Rentabilizarlo en la actualidad va a ser difícil, pero no debería ser imposible. Todo es cuestión de que pongan al frente quienes verdaderamente entienden y han rentabilizado esta industria; descuide que hablarían un mismo lenguaje ajeno a quienes creen que pueden inventarla o reinventarla.

P.- Usted es un hombre de cine, ¿tendría algunas ideas para reflotar este proyecto?

R.- Aparte de tener ideas también se necesitan muchas otras cosas y, por desgracia, con la crisis actual muchas de ellas ahora son prácticamente imposibles. Pero sí, sí creo que, al menos, los profesionales deberíamos poder sentarnos para discutir y sobre todo para aportar todo lo que esté en nuestras manos. No se puede desde la política hablar hoy con uno, mañana con otro. Más bien harían falta algunas tormentas de cerebros continuadas y profundas, pero como le decía anteriormente, de gente que se dedique al cine en cualquiera de sus facetas, empezando por la producción, dirección y distribución.

P.- ¿Qué opina de la Escuela de Cine anexa a la Ciudad de la Luz, y que sí resulta rentable?

R.- No la conozco en profundidad. Pero una escuela siempre es algo positivo. El futuro de nuestro cine está en manos de la gente joven a la que debemos dar todas las oportunidades que podamos. Yo, al menos intento apoyar al festival de mi pueblo: l'Alfàs del Pi. Si hubiera muchos festivales de tipo medio, los jóvenes tendrían muchas más oportunidades de mostrar su talento, que no pasa siempre por una Escuela de Cine.

P.- Usted no estudió en una escuela oficial de cine, ¿qué diferencias pueden existir entre una formación, digamos universitaria, y los directores autodidactas como Saura o Almodóvar?

R.- En efecto: yo no estudié en ninguna escuela, soy autodidacta. Yo aprendí en los cines de sesión continua, en los teatros, en la calle observando todo aquello que pasaba a mí alrededor. Aprendí viendo mil veces las películas de los grandes maestros: italianos, americanos, franceses, españoles. También eran otros tiempos y teníamos menos oportunidades.

P.- Se habla de un cine catalán, de cine vasco, pero no se habla de un cine valenciano.

R.- ¿Por qué se llama cine vasco o catalán? Sólo y exclusivamente porque los directores lo son. En nuestra Comunidad se produce mucho, pero no con directores valencianos. Sinceramente, creo que ahí esta la diferencia, en que los vascos y catalanes se vuelcan en su cine como reafirmación de una identidad cultural contemporánea.

P.- ¿Hasta qué punto condicionan las subvenciones públicas?

R.- Más que de subvenciones como tales yo hablaría de ayudas a la industria como en muchas ocasiones las reciben otras actividades como la agricultura, el turismo, etc. El cine no sólo debería depender de las Administraciones de cultura, sean nacionales, autonómicas o municipales. Una película, por ejemplo, puede llegar a ser el mejor spot turístico de una zona, o de una ciudad; de eso los americanos saben mucho; fíjese en Woody Allen, pero podríamos hablar de muchos más y en distintos géneros. Todo ayuda a cuadrar el presupuesto de una película.

P.- ¿Los presupuestos coartan la creatividad?

R.- No deberían. La creatividad debe estar por encima de ello. Hay películas con grandes presupuestos que fracasan y otras mucho más pequeñas que se convierten en la película del año.

P.- Como director ha trabajado tanto en cine como en televisión, ¿dónde se siente mejor?

R.- Me divierte el trabajo en general: cine, teatro, televisión. Hace unos años había más diferencia entre ambos, ahora cada vez se parecen más. Incluso hay cine que va directamente a la pequeña pantalla. Hay que hacer mucho en muy poco tiempo. Yo disfruto bastante en la tele, y es donde más he aprendido, pero el cine tiene una magia que lo hace especial, inigualable, único...

P.- ¿Entre la protección de derechos de autor que intentaron hacer los socialistas, y que ha acabado rematando el PP, con cuál se queda?

R.- Creo que las leyes deben ir modificándose con el paso del tiempo, ya que las nuevas tecnologías van muy rápido. Lo malo es que con excesiva frecuencia la legislación va muy por detrás de la realidad cotidiana. Sólo espero que la última sea mejor.

P.- Ingleses, australianos, chinos e incluso coreanos han logrado entrar en los circuitos internacionales cinematográ- ficos, ¿por qué no el cine español?

R.- El cine español necesita una gran distribución en el exterior, ese es un gran fallo. Y ahí sí que el Gobierno debería apostar fuerte porque, sin lugar a dudas, nuestro cine gusta fuera. Yo lo he podido comprobar de primera mano en Festivales en Canadá, EEUU, Alemania e Italia.

P.- ¿Se ha bajado alguna vez una película?

R.- Jamás, además sería incapaz, soy muy torpe con el ordenador. Cualquiera que me conozca se lo podrá confirmar. Eso sí, tengo una buena colección de DVD porque si una película me gusta no me importa verla decenas de veces.

P.- ¿Acabará el cine con la piratería o la piratería con el cine?

R.- Ojalá la piratería no acabe con el cine y suceda como con los videoclubs. Pero la piratería desalienta y puede llegar un momento en que no haya contenidos que poder bajarse en la red. Y para acabar con la piratería se necesitan muchos años y educación. También supongo que internacionalmente se debe trabajar sobre los derechos de autor, como en otras artes y disciplinas, porque cada día aparatos y proyectores televisivos con más perfectos y de mayor tamaño. Al cine no se va sólo a comer palomitas.

Al final los mayas van a tener razón

3. ¿SOMOS SIERVOS LOS CLIENTES?

SÍ Lo parecemos los ahorradores de Bankia. ¿Siervos? Sí, como antes de la Constitución de 1812. Siervos en sentido bíblico. Los clientes de Bankia creíamos ser de la familia después de años de trabajar con Caja Madrid. «Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando. Ya no os llamo siervos, pues el siervo no sabe qué hace su señor» (Jn 15,9-17). Muchos nos sentimos siervos al descubrir que no supimos qué hicieron Blesa, sobre todo, ni Rato con nuestro dinero. Goirigolzarri -si tiene tantas soluciones como sílabas el apellido estamos salvados- hizo el jueves una declaración. «Me ofrecéis aguachirle en lugar de una crema», dice Roxana, protagonista de Cyrano de Bergerac, ante la falta de elocuencia de su amante. Señores gestores de Bankia: hablad ahora o los clientes callarán sus cuentas.

4. ¿LOS MAYAS TENÍAN RAZÓN?

NO Los Rappel de la astrología maya nos acojonaron en las uvas de 2011: el mundo se acabará en diciembre de 2012, predijeron. Según un hallazgo reciente en una ruina de Guatemala, los manuscritos apocalípticos no fueron realizados en el siglo XV sino en el VIII. Esto querría decir que el final del mundo debería haberse producido siete siglos antes de 2012. La teoría del hijo de los Simpson es otra: «Los mayas no han entendido nada: en 2012 estamos mucho más preocupados por el fin de mes que por el fin del mundo».

5. ¿LA PRIMERA NOVIA FRANCESA?

SÍ En Francia están preocupados por cómo llamarán a la compañera del presidente de la República, F. Hollande. Valérie Trierweiler no es la primera dama al no estar casados. «La primera novia» sería más preciso, pero suena retro. Desde la antigüedad se sabe que las amantes tienen más poder que las esposas. En Francia, en Inglaterra, en España... En esto sí existe un mercado común europeo. Las queridas influyen política y económicamente pero no tienen que mostrarse virtuosas. Son confidentes y depositarias del más lesivo de los secretos: el de la infidelidad con la cónyuge. En estos tiempos es más difícil dejar a una amante que a la reina de la casa. Ya veremos.

Siguiendo la pista a los ángeles

Tras un éxito como el de La cena secreta (Plaza&Janes, 2004), que se tradujo a 43 lenguas y se coló en el sexto puesto de los 10 libros más vendidos en Estados Unidos, según The New York Times, al escritor turolense de 39 años Javier Sierra se le planteaban dos alternativas: repetir fórmula o mantenerse fiel a sí mismo y reinventarse. Se decidió por la segunda, sin saber que tal decisión conllevaría, entre otras cosas, cinco años de su vida, recorrer miles de kilómetros, y escalar el monte Ararat, en Armenia. El resultado de este largo y físico proceso de investigación -en el que Sierra viajó a menudo, según sus propias palabras, "sin reserva de hotel y esperando a que me golpease el destino"- se llama El ángel perdido (Ed. Planeta).

La novela, ambientada en la Galicia actual, pero también en la frontera entre Irán, Armenia y Turquía, está inspirada en el lenguaje de los ángeles ideado por John Dee, matemático, astrónomo y geógrafo de la reina Isabel I de Inglaterra, que dedicó gran parte de su vida a intentar comunicarse con ellos. En la obra, Sierra plantea, además, una hipótesis en clave de ficción sobre el diluvio universal y el reinicio de la Humanidad, y se hace eco de las teorías que, apoyadas en el legado cultural de Galicia, apuntan a una posible llegada del Arca de Noé en esas tierras. Ángeles, humanos, Historia, tecnología de vanguardia, mitología y aventura se mezclan en un libro que descubre algunos de los lugares más enigmáticos y controvertidos de una ruta de iniciación precristiana llamada hoy en día Camino de Santiago, y que el escritor nos ha querido mostrar de su propia mano.

1. EL PÓRTICO DE LA GLORIA, CATEDRAL DE SANTIAGO. Escenario de la primera parte del relato de Javier Sierra, el Pórtico de la Gloria -una de las obras maestras del Románico mundial- se encuentra en la novela, igual que en la realidad, en proceso de restauración. Durante los trabajos, se ha producido un importante descubrimiento: el dintel es una única pieza, y las figuras se apoyan en él como si de un puzle se tratara. Sin embargo, según el escritor, "aún quedan en esta obra del maestro Mateo muchos enigmas, como la representación de una cabeza en la base de la columna central que podría ser la de Gilgamesh, héroe de la narración escrita más antigua de la Historia". El misterio reside en que el texto sumerio al que se refiere, la Epopeya de Gilgamesh, se descubrió en el siglo XIX y el pórtico fue construido en el XII. "¿Conocían en esa época los textos sumerios? ¿O acaso hemos olvidado el auténtico significado de los escritos que nos han transmitido?", apunta. Julia Álvarez, protagonista de El ángel perdido, es restauradora e intentará, durante un viaje que la llevará de Santiago al monte Ararat (Turquía), dar respuesta a esas preguntas.

2. LA PIEDRA FUNDACIONAL Y EL SÍMBOLO DESCONOCIDO. En el extremo sur del crucero de la Catedral se encuentra la primera piedra del primer templo, aquel sobre el que se realizaron las ampliaciones que resultaron en la actual iglesia compostelana, considerada el segundo centro de peregrinación católico más importante después de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Junto a la mencionada piedra madre, "existe una marca de cantero cuyo significado preciso es desconocido", explica Sierra, quien la ha integrado en su novela, como muchos otros elementos del santuario compostelano, donde sus protagonistas la descubren de manera inesperada. "Aproximadamente el 30% de lo contenido en la Catedral de Santiago tiene un significado controvertido", sentencia el autor.

3. EL CAMINO DE LAS ESTRELLAS. El Campus Stellae, único monumento moderno de la Catedral, situado también en el extremo sur de su crucero, es para Javier Sierra un lugar especial. "Se trata de una donación de varias asociaciones gallegas con motivo del Año Santo Compostelano de 1999. El nombre oficial de la obra, creada por Jesús León Vázquez, es El camino de las estrellas", explica el escritor, quien ve en él la apertura de la Iglesia a una interpretación más esotérica del Camino de Santiago, como ruta que seguía la Vía Láctea. Esta tesis fue acuñada por el escritor francés Louis Charpentier en los años 60, y el autor de El ángel perdido ya la utilizó en su novela Las puertas templarias (Ed. Círculo de Lectores, 2000). Una serie de topónimos relacionados con la Vía Láctea a lo largo del Camino son el principal argumento de la teoría: "El Pic d'Estelle, en el Pirineo francés, Estella y Astráin (Navarra), Les Eteilles (Luzenac, Francia), Estillón (Pirineos), Lizárraga (estrella en vasco), o Izarra (Álava)", detalla Sierra.

4. LA FACHADA DE LAS PLATERÍAS. Edificada entre 1103 y 1117, ésta es la única fachada románica que se conserva en la Catedral. Sus dos puertas se abren a la plaza de las Platerías, donde discurre gran parte de la acción de la novela, que se extiende durante 72 horas. Esta fachada ha permanecido prácticamente intacta desde su construcción, a excepción de algunos relieves incorporados más tarde. "Es curioso que, a pesar de que en Galicia no hay mármol, en esta fachada existan tres columnas de este material, más una cuarta que se perdió", explica Sierra. En la plaza se encuentra el Café Quintana, cuya terraza se puebla en verano y primavera con turistas, peregrinos y compostelanos atraídos por una ubicación privilegiada. El autor convierte en protagonistas de su libro a cuantos se sienten en sus antiguos taburetes de madera porque son objeto de extraños fenómenos.

5. NOIA, LA ÚLTIMA ETAPA DEL CAMINO. "A 30 kilómetros de Santiago, está considerada como el punto donde acababa la antigua ruta de peregrinación", explica el escritor. Las 400 lápidas medievales vacías encontradas en su cementerio, con diferentes inscripciones, dan fe de ello. "En ellas no se han encontrado cadáveres. Los peregrinos tallaban la losa para enterrar al hombre que fueron, una especie de ritual de renacimiento, y los signos servían para identificarlo. Algunos hacen referencia a su profesión, pero muchos tienen un significado desconocido. Es la colección de este tipo de lápidas más importante del mundo". Noia es uno de los lugares que más elementos ha aportado a El ángel perdido: "En la iglesia desacralizada del cementerio, encontramos un sarcófago del siglo XV con el nombre de Juan de Estivadas escrito al revés. Como Noé, Estivadas era bodeguero, y en el escudo de Noia aparece el Arca". Sierra incluyó a Estivadas en su novela, y convirtió el escudo de la ciudad en una medalla: "Hay quien piensa que el Arca de Noé pudo atracar aquí, y se refiere al Camino de Santiago como el 'Camino de Noé'. Y el nombre de Noelia, hija de Noé, es muy común por estos lares...".

6. CABO DE FINISTERRE. "Es la frontera entre lo divino y lo humano. Para los celtas, para los romanos, este era el fin del mundo, finis terrae, y muchos historiadores consideran que aquí acababan las peregrinaciones paganas anteriores a la cristianización", desvela el escritor. En toda esta zona "mágica" se han descubierto restos prerromanos, romanos y medievales, que atestiguan su importancia como lugar de peregrinación. Todavía hoy parte de aquellos que alcanzan Santiago a pie continúan hasta el que fue considerado, en su época, el cabo más occidental de Europa, para disfrutar de una puesta de sol que funde fuego con agua: "El Camino de Santiago son muchos caminos...", añade Sierra, enigmático.