18 noviembre 2011

En tiempos de cautela, riesgo.

Estopa, los simpáticos, los campechanos. Estopa, los chavales del barrio que aunque no te guste su rumba rock, como que acaban cayéndote bien. Estopa, ji ji, ja ja. Bien, pues eso se acabó. O, al menos, esa visión limitada. Desde ayer, los hermanos José y David Muñoz se reivindican también como compositores de calidad con su disco Estopa 2.0 (Sony), el primero en casi cuatro años.

«Nos ha salido un disco de puta madre», afirma sin tapujos José. «Tenemos la misma ilusión que en el primer disco. Es un disco menos simple y más elaborado, porque hemos tenido más tiempo y hemos compuesto por el placer de componer en un estudio que hemos estrenado a nuestra medida».

José y David hablan ahora de los bombos electrónicos de Sonic Youth, se sienten encantados porque les comparen con Albert Pla y se emocionan al explicar la vuelta de tuerca de canciones como La primavera (primer sencillo del disco), La bombillita (con toques fox-trot) y Vacilón (un guaguancó rumbero). «En tiempos donde la cautela reina...», empieza uno, «...algo me dice en mi instinto que hay que arriesgar», concluye el otro.

«La compañía nos ha dejado libertad total para que se nos vaya la pinza lo que queramos. Hombre... sin llegar a Pink Floyd, claro», apunta José. «Éramos integristas con las nuevas tecnologías», confiesa David, «pero los prejuicios se van. Una batería puede sonar encima de un loop». Y su hermano sigue: «Igual que hay ruidos horrorosos hay ruidos maravillosos por ahí».

Y, aunque sus letras siempre han tenido un punto oscuro, un oyente que nunca hubiese sabido nada de ellos podría pensar, tras tragarse el disco, que los hermanos Muñoz son personas algo... ¿torturadas? «Todo el mundo tiene sus demonios interiores. Éste es el primer disco que es totalmente autobiográfico, porque siempre habíamos escrito de otras personas, de éste que entra en el bar, de estar vendiendo kleenex en los semáforos para pagarse el pico... Ahora la cámara ha girado hacia nosotros».

¿Será el paso del tiempo? Podría ser, por qué no, dejan caer ellos. «Nos hemos hecho más diurnos y ya no estamos en la plaza con los chavales fumando porros y bebiendo litronas día y noche», empieza José. «Ya hemos pasado todo el frío que teníamos que pasar», sentencia su hermano.

Pero que nadie se piense que éste es el disco depresivo de los Estopa. «Nuestra música es un antídoto contra el mal humor. Muchas señoras nos dicen que somos como su café, que por la mañana se ponen 'sus' Estopa y se ponen a barrer», se jacta, ufano, José.

Ahora bien, que tampoco les digan que se han olvidado del barrio de donde vienen. «Si yo mandara», se lanza José, «lo primero que haría sería poner la gestapo financiera. Patriota es el que paga sus impuestos en su país. Y luego los que se lo llevan a otro país van con la bandera». Y sigue: «No me preocupo del cincuentaypico por ciento de impuestos que pago. Es más, soy partidario que nos los suban más a los que más ganamos». «Tantos perros oliendo hachís. A oler maletines en la frontera los ponía yo», suelta David antes de que les llamen la atención al fondo. La costumbre.

1 comentario:

  1. A mí desde luego me encantan ¡son los mejores!, y hablando de todo un poco... ¿a que estaría genial una colaboración ó 'cameo' de los hermanos Muñoz en la serie "ÁGUILA ROJA"?.
    Yo es q. ya me los estoy imaginando, que con esas barbitas y esas caras de pillos q. tienen estarían perfectos en el s.XVII, saludando, por ejemplo, a su 'primo' Gonzalo de Montalvo (ellos no saben q. es adoptado), y quién sabe si descubriendo su identidad secreta le acaben ayudando a luchar contra el crimen junto a Sátur... ¡con el mejor humor!.
    A mí me encantaría, y yo creo q. a ellos también, ¿o no?. Chao. Fdo.= T-Helen.

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