15 septiembre 2012

La nueva vuelta al mundo

Europa nunca soñó con estar tan cerca de Australia, ni Finlandia en ser vecina de la cálida y colorista India. Pero en la Expo 92 es posible todo esto y mucho más. Esta última Exposición Universal del siglo será una síntesis de la riqueza, de la variedad y de la complejidad de nuestro mundo en las vísperas del tercer milenio.

Ningún acontecimiento ha reunido a tantos y tan diferentes países: de las 171 naciones que integran la comunidad internacional, 112 estarán presentes en Expo 92. Un récord de participación que supera ampliamente el establecido en Osaka en 1970 (76 países).

La llamada Zona Internacional del recinto de la Expo, se estructura urbanísticamente en torno a cinco grandes avenidas paralelas. Los países estan representados en 63 pabellones, entre ellos cinco conjuntos arquitectónicos construídos por la organización de la Expo para facilitar la presencia de algunos pequeños estados y potenciar la agrupación de naciones con nexos culturales y realidades semejantes: la Plaza de América, la Plaza de Africa, el Pabellón del Caribe, el pabellón de los Países Arabes y los de las islas del Pacífico Sur.

Cada pabellón ha buscado los recursos más llamativos y sugerentes para transmitir al visitante los rasgos identificativos de su cultura. Modernidad y tradición, naturaleza y tecnología, armonía y contraste, han creado un Babel único e irrepetible en el que el visitante se verá transportado a otros lugares del planeta a través de sus sugerencias musicales, gastronómicas y audiovisuales. Entre los pabellones que configuran la zona internacional del recinto de La Cartuja se pueden encontrar construcciones futuristas como la de Finlandia, con dos edificios paralelos, uno de acero y cristal y otro de madera, separados por un estrecho pasillo y que simbolizan la dualidad de la sociedad y la cultura finlandesa.

Otros pabellones, por el contrario, se inspiran respetuosamente en la tradición, como la jaima árabe del pabellón de Arabia Saudí, sobre arena real del desierto. Algunos países han recurrido a elementos insólitos, como Chile, que ha hecho trasladar un iceberg de 60 toneladas que se conservará mediante cortinas de aire frío. Otros han convertido su presencia en una alegoría del tema de los descubrimientos, como Francia, con un pabellón subterráneo, "el pozo de los descubrimientos", en el que se proyectarán imágenes electrónicas y videográficas que surgirán del suelo. Son muchos los participantes que recurrirán a los últimos adelantos tecnológicos para atraer al visitante. 

Por ejemplo Canadá, que mostrará en una pantalla gigante la gran extensión y riqueza del país, o Australia, además de reproducir su barrera coralina, proyectará una producción cinematrográfica circular, única en el mundo, para que el visitante se sienta durante ocho minutos completamente integrado en la vida y paisaje de aquel país. Muchos mayoristas y tour operadores han incluído ya esta oferta en sus programas de viajes no sólo a la Expo, sino también a los de Semana Santa o a la feria de abril sevillana.

Hay quien jugará con la originalidad de los materiales para llamar la atención sobre sus pabellones, como Japón, que ha construído el edificio de madera más grande del mundo, en el que presentará una amplia muestra cultural y artística sobre los cambios producidos en su país y sus relaciones con Europa desde el siglo XVI. Otros han utilizado la arquitectura de forma simbólica, como el pabellón de México, una inmensa equis, que expresa el cruce de culturas que será precisamente el tema de sus exposiciones; o como el pabellón de Dinamarca, en forma de barco sobre cuyas velas desplegadas se proyectarán espectáculos audiovisuales que mostrarán la preocupación de los daneses por el medio ambiente y la calidad de vida.

Nuestro país, como anfitrión de la Exposición Universal, cuenta con una participación excepcional en el recinto de la Cartuja. El pabellón de España y los 17 de las Comunidades Autónomas se agrupan formando un arco en torno al Lago de España. El Pabellón de España, con sus 20.800 metros cuadrados, el mayor de los pabellones individuales de la Exposición, abre el arco, seguido por las comunidades autónomas dispuestas según el orden en que accedieron a sus estatutos de autonomía. Andalucía, como región anfitriona, ocupa el último lugar de la arcada. 

Cada comunidad ha buscado, igual que las naciones, destacar sus peculiaridades culturales y su aportación a los avances técnicos, científicos, culturales y sociales de nuestro país. Así por ejemplo, Navarra reproduce un caserío típico en un bosque de hayas, y Canarias recurrirá a una escenografía a base de vídeos interactivos en pantallas semiesféricas, holografías y caleidoscopios para explicar su presencia en la historia y en el futuro.

Además de las actividades, exposiciones y actuaciones que se desarrollen en el interior de los pabellones, cada país y cada comunidad autónoma celebrará su Día de Honor en el Palenque, una gran plaza cubierta en el centro del recinto de la Expo. Por otro lado, diversos países participarán con exposiciones y actuaciones musicales en los espacios públicos como en el Teatro, el Auditorio y el Lago de España.

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